Chile país de obesos. Con esta frase se está sentenciando parte del perfil de nuestra población. Puntos porcentuales más, o puntos porcentuales menos, todas las cifras así lo indican. De hecho basta con recorrer la ciudad para confirmar tal aseveración.

Lo extraño de habernos transformado en un país de obesos es que la dieta recomendada por la Organización Mundial de la Salud, y que se apega a la tradicional pirámide alimenticia, es la dieta mediterránea, la que debería ser muy popular en nuestro país por tener ese clima en gran parte del mismo. Tal dieta incluye pescados, carnes blancas en general, legumbres, verduras, frutas, entre otros alimentos e incluso una copa de vino al día.
La razón de la obesidad de nuestra población puede ser explicada por variados argumentos. Por ejemplo, se señala que la comida “chatarra” es más fácil de preparar y de mejor sabor que la mediterránea. Otro argumento más biológico señala que la grasa en la comida permite la fácil formación del bolo alimenticio, aquella masa, mezcla de alimentos y saliva, que mediante la deglución lleva a los alimentos desde la boca hasta el estómago a travás del esófago. Existen otros argumentos de índole psicológico y sociológico que sería de largo explicar, algunos incluso difíciles de comprobar.
Lo que sí es cierto, es que el consumo de alimentos, ya sean grasos o no, está asociado a los valores que ástos representan. Por ejemplo, un consumidor puede buscar el valor “sabroso” que está asociado a la grasa, al igual que lo “entretenido” o lo “rico”, mientras que otro consumidor puede buscar en la comida el valor “sano”, “saludable” o “liviano”, atributos distantes a las calorías. Por tanto, en la medida de que las personas busquen lo “rico” y no lo “sano” seguiremos siendo una nación obesa.
La publicidad se ha encargado de otorgarle estos valores a los alimentos. Una hamburguesa con queso que incluye un juguete, o papas fritas envasadas y productos semejantes con autoadhesivos coleccionables, o dulces con tatuajes infantiles implica hacerlos más atractivos que una ensalada tradicional.
A mi juicio, la corrección de los valores a comunicar no debiese estar asociada a la prohibición de estas campañas, sino en la creatividad de las estrategias de marketing de los productos saludables.

Ejemplos hay muchos. Menciono dos, de la Región y de diferentes tipos de empresas. El caso de Marcelo Guital, viñamarino y fundador de Aguas Benedictino, quien hizo de lo “saludable” un valor atractivo, distante a “no entretenido” como podía ser para muchos el beber un simple vaso de agua. El otro, el Centro Integral “Dieta de Nos”, donde Leonardo Díaz trasformó lo “saludable” en “rico”. Su concepto se inició con “comida sana pero gourmet” para ser hoy un centro con gimnasio y otras instalaciones desarrollando su marca y atendiendo a un público cada vez más interesado en vivir bien.
Invito a las empresas a vender lo “sano” como “entretenido”, lo “liviano” como “positivo”. Los invito a hacer marketing.
Derechos Reservados: Piero Moltedo Perfetti

Salud Entretenida publicado por Piero Moltedo Perfetti, se encuentra bajo licencia Creative Commons Attribution 2.0 Chile License, salvo que exprésamente se establezca lo contrario.
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30 de Marzo de 2008 a las 20:42
Piero:
Me parece muy interesante el tema que has tocado respecto de la alimentación que se están dando algunos chilenos y que por su mala composición hace que cada día se vea más obesos en nuestro país.
Da una pena enorme y verguenza ajena ver a muchos de estos seres arrastrando una cantidad de kilos de sobra realmente lamentables.
Como miembro del Centro de Bicicultura http://www.bicicultura.cl creo que el tema lo hemos estudiado muy a fondo y lo que hace falta es que las personas hagan más ejercicio para consumir las calorías que ingieren y además colaborar con un estado físico más saludable. Pedalear, sobre todo en Santiago, es una gran solución para no subir de peso y mantenerse bien, además de descontaminar y evitarse las molestias de un sistema de transporte público colapsado. El invierno es muy poco lluvioso y pedalear con frío es aún más saludable. Para quá decir con la crisis energática, usemos nuestra propia energía pedaleando y colaborando con nuestro cuerpo físico que en algunos casos lo necesitan y con urgencia.
Tambián es recomendable tener un espejo muy grande en el baño, que nos permita dar una miradita de vez en cuando a las guatas y rollos, que se ven muy mál y hacen mucho daño físico y psicológico.
4 de Abril de 2008 a las 12:46
Tienes toda la razón Jorge. Soy un convencido que el Gobierno debe tomar medidas integrales que fomentes la actividad deportiva, el transporte sano, la alimentación saludable. Creo que viene un cambio importante tras dácadas en que la ecología se ha centrado en cuidar el medio ambiente, despreocupándonos de nosotros mismos.
Por último, una reflexión: ¿CÓMO ES POSIBLE QUE LA GENTE SUBA EN ESCALERA MECÁNICA AL GIMNASIO? A veces me extraña cómo somos.